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Considere una política general de fomentar la “fe”, en el sentido religioso e idealizado de aceptar y confiar irreflexivamente. La “fe”, en este sentido, tal vez logre brindar un sentimiento de certeza o una sensación de tranquilidad deseada. Incluso, puede resultar más fácil de implementar que una política general de fomentar el juicio crítico propio de cada uno. Pero supone mucho, y tiene desventajas.
Primera: desfavorece el avance continuo del conocimiento fiable. Una política general que fomenta la aceptación irreflexiva disuade la libre investigación escéptica. La duda es una fuerza motora del conocimiento porque impulsa la evaluación crítica y libre investigación.
Segunda: alienta a la credulidad. Fomentar una política general de confiar sin cuestionar alienta a que otro piense por cada uno, y desalienta al juicio crítico propio. Llevada a su máxima expresión, uno termina pensando por todos. El que supuestamente queda pensando por todos, ya no será ni cuestionado ni controlado por nadie. En vez de fomentar la veracidad, una política general de “fe”, más bien termina abriendo la puerta al error, al engaño y a la mentira.
Tercera: el aire de credulidad, coincidente con una política general de “fe”, abre la puerta a la superstición. La acción inteligente tiende ser más fructífera que la acción supersticiosa o la inacción por creencias supersticiosas. Además, la desigualdad se correlaciona con la superstición, ya que ésta puede ser utilizada como racionalización justificativa para la subordinación.(1)
Cuarta: desfavorece el juicio crítico colectivo. El aire conformista, consecuente de una política general de “fe”, alienta al consenso superficial, pero desalienta a la diversidad, independencia y el libre intercambio de pensamiento que son condiciones necesarias para formar juicios críticos colectivos.(2)
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Quinta: desfavorece la creatividad. El conformismo, consecuente de una política general de aceptación irreflexiva, desfavorece la iniciativa independiente, la originalidad y la libertad de expresión. No brinda un clima propicio para la creatividad.(3)
Sexta: es vulnerable. El modelo social verticalista de la “fe”, ejemplificado en los cultos y sectas, apunta a la centralización de una jerarquía rígida. Así, la dirección del grupo termina en cada vez menos manos, hasta quedar en uno solo. La dependencia de uno solo deja vulnerable al grupo. Ya decapitado, deja de funcionar.
Séptima: facilita la concentración de poder. La aceptación irreflexiva subordina la voluntad propia a la del otro. En la medida que cada uno subordina su voluntad, renuncia a su poder legítimo de controlar. Efectivamente, la suma total de poder entregado radica en cada vez menos manos.
Octava: desfavorece la igualdad. La idealización de la aceptación irreflexiva propicia un clima general de conformismo, que desalienta a exigir rendición de cuentas. Al generalizarse, la falta de control permite el abuso de poder. Peor aún, el conformismo desalienta el reclamo legítimo de los damnificados, canalizando su justa indignación hacia una esperanza pasiva idealizada.
Novena: desfavorece un clima general de confianza auténtica. La confianza basada en un ideal fantasioso de aceptación irreflexiva es dudosa.(4) Es más, el ciclo repetido de abusos de poder correlacionado con una política general de aceptarlo irreflexivamente desfavorece un clima general de confianza auténtica, que otrora fortaleciera la interacción social.
Lejos de ser la virtud planteada por ciertos líderes religiosos, la “fe” se revela como un lastre. Si la “fe” consuela en situaciones problemáticas, realmente no las soluciona: la piedra sigue en el zapato. Por más que se idealice, una política general de “fe” resulta inoperante. |
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Una política general de desconfianza tampoco sería práctica. Una desconfianza general entre individuos dificulta las interacciones sociales necesarias para la funcionalidad social.
En cambio, una política general de fomentar el juicio propio y criterios fiables pisa con pie firme. Los criterios de facticidad y coherencia resultan demostrablemente fiables para la veracidad. Los hechos brindan una base justificativa transparente y fiable. La práctica general de cuestionar las afirmaciones extraordinarias detecta más errores, e inclina al afirmante a la veracidad.
Del libre intercambio de diversos juicios críticos e independientes, emerge un juicio colectivo generalmente superior al juicio del individuo. Si falta uno, la red sigue funcionando, así como una gran telaraña sigue intacta tras la pérdida de uno de sus mil hilos. Así, el modelo social decentralizado de una red de individuos autodirigidos y socialmente conscientes resulta menos vulnerable que el modelo social centralizado de una jerarquía rígida verticalista.
En resumen, una política general de fomentar el juicio crítico propio alienta a la objetividad y a la inteligencia colectiva. Es más, favorece la igualdad.
borrador al 2 ene. 2012.Para revisión crítica. Carmen Chase
referencias
1. Considere las racionalizaciones justificativas históricas para la subordición de la mujer. Bajo la lupa crítca, se revelan infundadas.
2. . Las cuatro condiciones necesarias para la inteligencia colectiva son: a. diversidad de opiniones; b. independencia; c. descentralización; d. mecanismo de agregación. Cuando un grupo satisface estas condiciones, sus juicios tenderán a ser acertados. Por ejemplo, en las estimaciones, en la toma de decisiones, etc... Ver "Cien mejor que uno", James Surowiecki, (URANO, 2004), página 33. Tambien ver "Emergence", Steven Johnson, (Scribner, 2002). También ver emergencia en wikipedia.
3. Amabile y Gryskiewicz (1989) y después Witt y Beorkrem (1989) identificaron las siguiente “influencias situacionales sobre la creatividad”: la libertad, autonomía, buenos modelos de conducta y recursos (tiempo inclusive), aliento específicamente a la originalidad, libertad de criticismo, y “normas en las cuales la innovación se valora y el fracaso no es fatal”. Citados en Creativity, Runco, Annual Review of Psychology, 2004, p. 662.
4. Para más sobre justificación y grados de confianza, ver ensayo La confianza basada en hechos pisa más firme que la fe”
---> ¿La “fe” impulsa el altruismo?
<--- volver a ¿La fe religiosa beneficia a la sociedad?
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